Hay un tiempo de silencio (en curso)

Hay un tiempo de silencio (en curso)

Esta es mi peregrinación.

Es una historia de lo que significa ser humano.

Es una reflexión sobre la fragilidad del instante en todos los días de la vida.

Cuando mi madre murió inesperadamente, de manera impetuosa comencé a documentar sus pertenencias. Los objetos, que parecían fragmentos de su piel, contaban la historia de esa mujer refinada y tenaz. En un intento de confrontar su muerte, además de labrar la conmoción de pérdida, vislumbraba, insistente, sobre nuestra relación.

Dispuse la imagen como medio para conectar el pasado y el presente, ávida de que contenga, y de alguna forma insista y exprese lo invisible, como lo ausente en la palabra, como todos los silencios contenidos en una sinfonía.

Este relato es sobre lo inmediato, lo impredecible e irreversible. Es una deliberación sobre el deseo humano de congelar el tiempo, en donde las formas se transforman en potentes arsenales del tacto humano. Es un intento de consentir la ausencia y de alguna manera, instar en ese dialogo que nunca tuvimos.