Proyectos

Un lugar en la memoria

«La aves han desaparecido en el cielo.

Ahora la última nube se desvanece.

Nos sentamos juntos, la montaña y yo,

hasta que solo queda la montaña»

Li Po

 

 

En mi paisaje interno, las aves como pensamientos recurrentes, se mueven dentro de mi mente. Los pensamientos se elevan tan alto que se desaparecen.

Las nubes como obstrucciones de cautela, limitan la percepción de la impoluta mente-cielo.

Con las nubes, los pájaros se pierden en la quietud.

La montaña es permanente. Arraigada en la tierra y al mismo tiempo, alcanzando el cielo. Al observar la montaña en su profunda quietud, la reconocemos como nuestro verdadero yo, nuestro eterno yo.

Me dejo ir, trasciendo, hasta que solo la montaña permanece.